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Serie de Casos de Excite

Serie de Casos de la Universidad del Sur de Florida utilizando el sistema DRX9000® Referencia: Connolly J, Luginsland L, Welsh S, et al. Resultados clínicos y de imagen de la descompresión espinal no quirúrgica para lesiones del disco intervertebral lumbar: una serie de casos. JCC. 2025;8(1):81‑87. RESUMEN Objetivo: La descompresión espinal no quirúrgica representa un enfoque conservador para el tratamiento de lesiones de la columna vertebral. Dado que el dolor lumbar constituye una de las quejas médicas más frecuentes y genera una importante carga económica, además de contar con múltiples tratamientos con resultados limitados a largo plazo, resulta necesario explorar alternativas no farmacológicas como la descompresión espinal no quirúrgica para tratar presentaciones comunes de lesiones espinales, incluyendo lesiones del disco intervertebral, ciática y enfermedad degenerativa discal. Características clínicas: Esta serie de casos incluyó 13 pacientes (7 hombres y 6 mujeres; edades entre 18 y 82 años) con diferentes presentaciones clínicas de lesiones discales intervertebrales, incluyendo distintos niveles vertebrales afectados, dolor irradiado y grados variables de discapacidad. Los pacientes fueron seleccionados a partir de una muestra por conveniencia que contaba con estudios de resonancia magnética (RM) antes y después del tratamiento. Dos radiólogos independientes evaluaron las imágenes médicas. Intervención y resultados: Tras confirmar el diagnóstico mediante resonancia magnética, los pacientes recibieron 20 sesiones de descompresión espinal no quirúrgica utilizando el sistema DRX9000®. Se realizaron evaluaciones clínicas y se analizaron resultados relacionados con dolor, discapacidad y mejoría subjetiva de las actividades de la vida diaria antes y después del tratamiento. Conclusión: Los resultados demostraron mejorías significativas (p<0.001) en dolor (80%), discapacidad (50%) y recuperación subjetiva (75%). Además, se observó aumento en la altura promedio del disco intervertebral y en el diámetro anteroposterior del canal espinal entre 1.0‑1.6 mm y 1.5‑2.1 mm respectivamente. La descompresión espinal no quirúrgica mostró resultados clínicos de buenos a excelentes como tratamiento conservador para lesiones discales. INTRODUCCIÓN El dolor lumbar es una de las condiciones médicas con mayor incidencia asociada a discapacidad, reducción de actividades de la vida diaria, disminución de la calidad de vida e incapacidad laboral tanto en Estados Unidos como a nivel mundial. Entre el 70% y el 85% de las personas experimentarán dolor lumbar a lo largo de su vida, y aproximadamente el 20% desarrollará dolor crónico. Como una de las principales afecciones musculoesqueléticas, el dolor lumbar representa aproximadamente el 21% de la carga económica sanitaria en Estados Unidos, equivalente a cerca de 980 mil millones de dólares anuales. Durante décadas ha sido la principal causa de discapacidad. Muchos pacientes con dolor musculoesquelético crónico no responden a cirugía y una proporción importante desarrolla dependencia a opioides. Los enfoques clínicos actuales generan preocupación. Aproximadamente el 45% de los pacientes que acuden a urgencias por dolor lumbar reciben opioides. Estudios recientes demuestran que estos medicamentos no muestran beneficios superiores al placebo tras seis semanas ni al año de seguimiento. En cuanto a la cirugía, el síndrome de cirugía fallida de espalda ocurre en aproximadamente 20.6% de los pacientes, quienes continúan presentando dolor, entumecimiento o parestesias. Las tasas de cirugía de fusión espinal son significativamente más altas en Estados Unidos comparadas con otros países desarrollados, sin que las tasas de éxito hayan mejorado. Entre 1990 y 2000 hubo un incremento del 220% en fusiones espinales sin evidencia clara de eficacia. Solo alrededor del 30% obtiene alivio adecuado del dolor y hasta el 70% requiere cirugías adicionales. Dado este panorama, muchos pacientes pasan por alto tratamientos conservadores no invasivos y optan por cirugías costosas o tratamientos farmacológicos potencialmente adictivos que no ofrecen mejores resultados a largo plazo. Existe por tanto la necesidad de enfoques terapéuticos innovadores como la descompresión espinal no quirúrgica. El sistema DRX9000® es un dispositivo mecánico utilizado internacionalmente que permite la descompresión axial de la columna lumbar. El objetivo de esta serie de casos fue evaluar la presentación clínica y los resultados terapéuticos en pacientes tratados con este sistema. MÉTODOS El estudio siguió lineamientos éticos aprobados por el Comité de Revisión Institucional de la Universidad del Sur de Florida. La clínica quiropráctica de la universidad inició tratamientos con DRX9000® en diciembre de 2023. Se seleccionaron 13 pacientes que contaban con resonancias magnéticas pre y post tratamiento realizadas con el mismo equipo para reducir variabilidad en las mediciones. Los pacientes habían recibido previamente diferentes tratamientos para el dolor lumbar, incluyendo modificación de actividades, quiropráctica, fisioterapia, electroterapia, antiinflamatorios, infiltraciones espinales y cirugía previa. El examen clínico incluyó diversas pruebas ortopédicas y neurológicas, además de resonancia magnética lumbar previa al tratamiento para confirmar el diagnóstico. Dos radiólogos independientes analizaron las imágenes antes y después de la intervención. Se midieron la altura discal y el diámetro anteroposterior del canal espinal en los niveles L3‑S1. RESULTADOS Los 13 pacientes recibieron 20 sesiones de descompresión espinal no quirúrgica en el nivel lumbar correspondiente a su diagnóstico. El tratamiento se realizó entre 2 y 3 veces por semana, con mayor frecuencia al inicio. La tensión mínima aplicada fue aproximadamente 36.7 kg y la máxima 45.8 kg, ajustada según el peso corporal. Todos los pacientes realizaron resonancia magnética posterior al tratamiento. El seguimiento promedio fue cercano a 9 meses. Solo un paciente presentó recurrencia del dolor a los 8 meses y respondió favorablemente tras 11 sesiones adicionales. Resultados clínicos: Resultados por resonancia magnética: DISCUSIÓN Esta serie de casos demostró resultados exitosos en dolor, discapacidad, hallazgos por imagen y mejoría funcional subjetiva en una población diversa en edad, sexo y mecanismos de lesión. Tras 20 tratamientos con DRX9000®, el dolor disminuyó significativamente en un 80% y la discapacidad en un 50%. Los pacientes reportaron además mejoría funcional del 75%. Las mediciones objetivas por resonancia magnética confirmaron incrementos significativos en la altura discal y el diámetro del canal espinal. Aunque algunas lesiones discales pueden resolverse espontáneamente durante fases agudas, todos los pacientes incluidos presentaban lesiones crónicas que no habían mejorado previamente. Después del tratamiento, el 77% mostró cambios positivos en la hernia discal, incluyendo la desaparición completa de un fragmento discal secuestrado en un caso. Se propone que la descompresión mecánica genera presión negativa

Nuevo estudio de medicina militar de la DRX9000

Referencia: Shannon Schueren, Lauren A. Luginsland, Gina Ariza Medina, Nathan D. Schilaty. Revisión retrospectiva de expedientes clínicos sobre la descompresión espinal no quirúrgica como modalidad terapéutica para el dolor lumbar. Military Medicine, Volumen 190, Suplemento 2, septiembre/octubre 2025, páginas 134–140. RESUMEN Introducción: El dolor lumbar (DL) es una de las principales causas de discapacidad y de costos sanitarios a nivel mundial. A pesar de su alta prevalencia, muchos pacientes no responden adecuadamente a intervenciones quirúrgicas y con frecuencia terminan desarrollando dependencia a opioides. La descompresión espinal no quirúrgica (NSSD, por sus siglas en inglés) es un tratamiento conservador que puede aliviar el dolor lumbar mediante la descompresión de los discos intervertebrales; sin embargo, continúa siendo poco utilizada debido a la limitada evidencia disponible y a la falta de cobertura por parte de los seguros médicos. Métodos: Esta revisión retrospectiva de expedientes clínicos tuvo como objetivo evaluar la efectividad de la NSSD y sus resultados clínicos en dolor lumbar, incluyendo intensidad del dolor, función neurológica y actividades de la vida diaria (AVD), utilizando datos provenientes de clínicas comunitarias a nivel nacional. Se analizaron 267 expedientes de pacientes provenientes de 7 clínicas. Los pacientes recibieron ≥20 sesiones de NSSD durante un periodo de 6 a 8 semanas, con una mediana de 2 tratamientos por semana. Se recopilaron datos demográficos, puntuaciones subjetivas de dolor, evaluación clínica neurológica (reflejos, miotomas y dermatomas) y desempeño en AVD. Los análisis estadísticos incluyeron pruebas de McNemar, pruebas t pareadas y análisis por subgrupos mediante Kruskal‑Wallis según la duración del dolor lumbar. Resultados: La cohorte mostró mejorías significativas en todos los resultados evaluados. Las puntuaciones de dolor disminuyeron en promedio 4.4 puntos (de 6.9 a 2.5; P < .001), y el 90.5% de los pacientes reportó reducción del dolor. Los reflejos mejoraron en 60.9%, los miotomas en 74.8% y los dermatomas en 77.6%. Las AVD mejoraron significativamente con razones de momios entre 4.0 y 40.7 (P < .001). Los análisis por subgrupos demostraron beneficios consistentes independientemente del grado de cronicidad del dolor lumbar. Conclusión: Los hallazgos sugieren que la NSSD es un tratamiento conservador efectivo para una población diversa que padece de  dolor lumbar, ya que mejora el dolor, los déficits neurológicos y las limitaciones funcionales. La NSSD puede representar una alternativa costo‑efectiva frente a intervenciones quirúrgicas y tratamientos farmacológicos, reduciendo los riesgos asociados con la dependencia a opioides y las complicaciones quirúrgicas. Estudios futuros deberían incluir ensayos clínicos aleatorizados y seguimientos a largo plazo para validar estos resultados. Este estudio resalta la NSSD como una terapia potencial de primera línea para el dolor lumbar. RESULTADOS Se analizaron 267 pacientes con edad promedio de 53.3 años. Los diagnósticos incluyeron lesiones discales lumbares, radiculopatía, ciática, espondilosis lumbar y estenosis espinal. Tratamiento: Duración mediana de sesión: 28 minutos. Duración total ≥8 semanas en 67% de pacientes. Mediana de 2 sesiones por semana. Número total mediano de tratamientos: 20. Dolor: El dolor inicial promedio fue 6.9/10 y disminuyó 4.4 puntos hasta 2.5 (P < .001). Solo 1% reportó aumento del dolor. El porcentaje mediano de reducción fue 70%. Actividades de la vida diaria: Todas las AVD mejoraron significativamente, especialmente sentarse/pararse, caminar y actividad sexual. Reflejos: Mejoría global del 60.9% en reflejos L4‑S1. Miotomas y dermatomas: 74.8% mostró mejoría en fuerza muscular. 77.6% mostró mejoría en sensibilidad. DISCUSIÓN Los resultados demuestran un efecto robusto de la NSSD en el tratamiento del dolor lumbar. Se observaron mejoras sustanciales en AVD, función neurológica y reducción del dolor. Estos resultados coinciden con investigaciones previas pero con un tamaño de muestra mucho mayor. Muchos pacientes con dolor lumbar crónico buscan alternativas que les permitan regresar a sus actividades normales con menor dolor. La NSSD puede aliviar síntomas a una fracción del costo de tratamientos quirúrgicos (aproximadamente 10‑20%). El uso temprano de tratamientos conservadores puede evitar cirugías costosas o farmacoterapia potencialmente adictiva. Los tratamientos actuales incluyen antiinflamatorios, relajantes musculares, opioides e inyecciones de corticosteroides. Estudios recientes indican que los opioides no ofrecen beneficios superiores al placebo tras seis semanas ni al año de seguimiento. Aunque los fármacos pueden reducir el dolor a corto plazo, presentan efectos adversos y no superan la atención conservadora a largo plazo. El síndrome de cirugía fallida de espalda ocurre en aproximadamente 20.6% de los pacientes tras cirugía. Además, muchas cirugías requieren procedimientos repetidos y presentan cambios degenerativos posteriores. A pesar del aumento global de cirugías espinales, las tasas de éxito no han mejorado significativamente. Existe una necesidad clara de enfoques terapéuticos que reduzcan la carga del dolor lumbar. Además de terapias manipulativas y fisioterapia, casos más severos derivados de degeneración discal o ciática pueden requerir intervenciones adicionales como la NSSD. Para militares activos y veteranos, la reducción del dolor y la recuperación funcional son críticas para mantener la preparación operativa. La NSSD podría ofrecer beneficios clínicos importantes con menor costo y menor tiempo de recuperación. Limitaciones del estudio: Posible sesgo de selección, ausencia de grupo control y coexistencia de otros tratamientos simultáneos. Estudios futuros deberían incluir ensayos clínicos aleatorizados, análisis por sexo y seguimiento a largo plazo. CONCLUSIÓN La administración de una mediana de 20 sesiones de NSSD produjo mejoras significativas en dolor lumbar y calidad de vida. Se observaron altas probabilidades de mejoría en AVD (40‑79.8%), reflejos (60.9%), miotomas (74.8%), dermatomas (77.6%) y reducción del dolor (90.5%). La evidencia respalda el uso de la descompresión espinal no quirúrgica como tratamiento conservador de primera línea antes de considerar intervenciones invasivas como inyecciones, discectomías o fusiones espinales. Este documento ha sido traducido por Fisiofy CDMX, se puede encontrar la version original en https://excitemedical.com/drx9000-military-medicine-study/

DRX9000® Dr. Yochum Estudios e Investigación

TRATAMIENTO DE UNA HERNIA DISCAL EXTRUIDA L5/S1 MEDIANTE UNA UNIDAD DE DESCOMPRESIÓN ESPINAL DRX‑9000: REPORTE DE CASO Terry R. Yochum, DC, DACBR, Fellow, ACCR Chad J. Maola, DC RESUMEN Objetivo: Presentar un caso de hernia discal lumbar subaguda tratada exitosamente mediante el uso de una unidad de descompresión espinal DRX‑9000. Características clínicas: Un hombre de 50 años acudió a consulta con dolor lumbar intenso acompañado de ciática del lado izquierdo que persistía desde hacía dos meses. Debido a la severidad del dolor en el momento de la consulta inicial, la mayoría de las pruebas ortopédicas no pudieron realizarse. Las radiografías estándar de la columna lumbar solo mostraron un estrechamiento moderado del espacio discal en el nivel L5/S1. No obstante, el paciente presentó un estudio de resonancia magnética realizado una semana antes de la consulta. Las imágenes fueron obtenidas con el paciente sentado en posición neutra y en carga (soportando peso) utilizando un equipo de resonancia magnética vertical. El informe radiológico fue elaborado por un radiólogo quiropráctico y reveló una hernia discal paracentral izquierda en L5/S1 (extrusión) que provocaba desplazamiento posterolateral de la raíz nerviosa S1 izquierda. Intervención y resultados: El paciente recibió tratamiento de descompresión espinal siguiendo los protocolos establecidos para la unidad DRX‑9000. La atención fue proporcionada por distintos médicos en diferentes ubicaciones. El alivio de los síntomas comenzó después del primer tratamiento y, tras ocho semanas de seguimiento, se logró una reducción del 100% de los síntomas. Aproximadamente 7.5 meses después del inicio del tratamiento se repitieron las imágenes de resonancia magnética en posición neutra y con carga. Estas imágenes demostraron una desaparición completa de la hernia discal L5/S1 previamente observada. Conclusión: La terapia de descompresión espinal con DRX‑9000 parece generar cambios tanto bioquímicos como biomecánicos en el disco intervertebral. En este caso, los efectos de la descompresión espinal pudieron cuantificarse objetivamente mediante estudios de resonancia magnética antes y después del tratamiento. La descompresión espinal aplicada mediante el protocolo DRX‑9000 representa un recurso eficaz para el tratamiento de pacientes atendidos por distintos clínicos, sin variaciones significativas entre operadores o examinadores. INTRODUCCIÓN El disco intervertebral tiende a desgastarse como parte natural del proceso de envejecimiento. Aunque esto no necesariamente produce dolor lumbar, el disco intervertebral es probablemente la fuente más común de dolor en la columna, siendo responsable de hasta el 85% de los casos. Numerosos estudios han intentado determinar el mecanismo exacto del dolor discal. Aunque su fisiopatología precisa aún no se comprende completamente, varias hipótesis han sido propuestas. La explicación más aceptada sugiere que fuerzas mecánicas anómalas generan una respuesta inflamatoria que estimula los receptores nociceptivos dentro del disco. El disco intervertebral está compuesto por dos estructuras principales: el anillo fibroso externo y el núcleo pulposo interno. El anillo fibroso está formado por múltiples capas concéntricas de fibrocartílago con fibras de colágeno orientadas aproximadamente a 65 grados respecto al plano vertical. Cada capa se orienta en dirección opuesta a la capa adyacente, lo que convierte al anillo en la principal estructura de soporte de carga del disco. El núcleo pulposo es el centro gelatinoso del disco. Carece de irrigación sanguínea directa y obtiene nutrientes mediante un proceso llamado imbibición. La actividad durante el día y el reposo nocturno son fundamentales para permitir el intercambio de líquidos ricos en nutrientes a través de las placas terminales vertebrales hacia el disco. Mientras que el tercio externo del anillo fibroso posee inervación propioceptiva y nociceptiva, los dos tercios internos del disco carecen de esta inervación. Por esta razón, el dolor discogénico puro no se produce hasta que el núcleo pulposo rompe las fibras externas del anillo. Este fenómeno ocurre en casos de protrusión o hernia discal patológica. Tres factores participan en el desarrollo del dolor discogénico: De estos factores, el componente biomecánico es probablemente el más relevante para este estudio, ya que sin él no se producirían los cambios inflamatorios ni la sensibilización nociceptiva. REPORTE DE CASO Este reporte describe el caso de un hombre de 50 años con dolor lumbar severo de dos meses de evolución que progresa hacia ciática izquierda. El paciente había consultado previamente con médicos, quiroprácticos y un acupunturista. Los tratamientos recibidos incluyeron relajantes musculares, medicamentos, técnicas quiroprácticas específicas y acupuntura, sin obtener resultados significativos. Durante esta fase de tratamientos se realizaron radiografías simples y resonancia magnética de la columna lumbar. Las radiografías se realizaron en posición de carga e incluyeron proyecciones anteroposteriores y laterales. Mostraron una ligera escoliosis lumbar con rotación hacia la izquierda y una marcada pérdida de la lordosis lumbar, hallazgos compatibles con una presentación clínica aguda. El espacio discal en L5/S1 presentaba aproximadamente una pérdida del 50% de su altura, sin otros signos degenerativos como esclerosis o formación de osteofitos. La resonancia magnética fue realizada con el paciente sentado en posición neutra y soportando peso. Las imágenes ponderadas en T1 y T2 mostraron deshidratación discal en el nivel L4/L5 con protrusión degenerativa del disco, pero sin hernia discal en ese nivel. En el nivel L5/S1 se observó una hernia discal paracentral izquierda (extrusión) que desplazaba postero lateralmente la raíz nerviosa S1 izquierda. También se identificó una zona de alta intensidad dentro de la hernia compatible con una rotura del anillo fibroso. En ese mismo nivel se observó aproximadamente una pérdida del 50% de la altura discal junto con desecación del disco. El paciente consideró la posibilidad de una inyección epidural debido al fracaso de dos meses de tratamiento conservador y farmacológico. Sin embargo, con el objetivo de agotar primero todas las medidas no invasivas, se decidió iniciar un tratamiento de descompresión espinal con el sistema DRX‑9000. El examen ortopédico previo al tratamiento fue difícil de realizar debido al dolor del paciente. Las pruebas de elevación de pierna recta, Fabere, elevación bilateral de piernas y las maniobras ortopédicas de Linder no pudieron realizarse. Los resultados limitados confirmaron sensibilidad al movimiento lumbar con episodios de dolor irradiado hacia la parte posterior de la pierna izquierda. No se observaron síntomas abdominales ni alteraciones en el control intestinal o vesical, y el examen neurológico no

DRX9000 Investigación y Reporte Especial

Descompresión espinal no quirúrgica para tratar el dolor lumbar crónico INTRODUCCIÓN En la mayoría de los países industrializados, el dolor lumbar crónico (LBP, por sus siglas en inglés) es reconocido como una condición ampliamente extendida. Hasta hace poco, la visión convencional sostenía que la mayoría de los episodios de dolor lumbar agudo eran benignos y autolimitados, con una resolución del 80% al 90% de los casos en aproximadamente 6 semanas, y que entre el 5% y el 10% de los pacientes que experimentaron un episodio de dolor lumbar agudo desarrollaban posteriormente dolor crónico. Actualmente, esta expectativa ha sido cuestionada: hoy se reconoce que el dolor lumbar agudo tiende a recaer, y muchos pacientes experimentan episodios recurrentes que terminan por conducir a una condición crónica. La evidencia actual muestra que entre el 25% y el 60% de los pacientes presentan otro episodio de dolor lumbar un año o más después del episodio inicial. La mayoría de los episodios de dolor lumbar agudo se resuelven sin necesidad de atención médica. Si el paciente recibe atención médica, el dolor y la discapacidad suelen disminuir y la persona puede regresar al trabajo, por lo general en el plazo de un mes. Sin embargo, en hasta 1 de cada 3 pacientes, eventualmente se desarrolla dolor lumbar crónico persistente e incapacitante. Estos pacientes pueden experimentar dolor constante y deterioro funcional, y 1 de cada 5 reporta limitaciones importantes en sus actividades. En una revisión de la literatura de 30 estudios poblacionales sobre dolor lumbar publicados entre 1966 y 1998, la prevalencia del dolor lumbar osciló entre 12% y 33%, la prevalencia a 1 año entre 22% y 65%, y la prevalencia a lo largo de la vida entre 11% y 84%. Aproximadamente el 25% de los adultos en Estados Unidos informan haber experimentado dolor lumbar en los últimos 3 meses, y la proporción de consultas médicas atribuibles al dolor de espalda ha cambiado muy poco desde la década de 1990. Carga económica y social del dolor lumbar En Estados Unidos, el dolor lumbar es la segunda causa más frecuente de consulta médica, la quinta causa más común de ingreso hospitalario y la tercera indicación más frecuente de cirugía. Una minoría de pacientes con dolor de espalda representa la mayor parte de los costos de atención médica relacionados con esta condición, lo que sugiere que el costo potencial de tratar a todos los pacientes con dolor lumbar es mucho mayor que el costo real actualmente observado. El dolor lumbar se encuentra entre las 10 principales razones de consulta con médicos internistas y es la causa más común y costosa de discapacidad laboral en Estados Unidos. También es una causa frecuente de jubilación anticipada por motivos médicos. Prevalencia y carga del dolor lumbar Un estudio sobre la prevalencia nacional y los factores asociados al dolor lumbar y cervical en adultos de Estados Unidos encontró que, en 2002, la prevalencia de dolor lumbar en un periodo de 3 meses fue de 34 millones de personas. En la actualidad, la prevalencia anual del dolor lumbar crónico se sitúa entre 15% y 45%; la prevalencia promedio ajustada por edad de dolor lumbar persistente es de aproximadamente 15% en niños, adolescentes y adultos, y de 27% en personas mayores. En Estados Unidos, los costos financieros y sociales del dolor lumbar incluyen deterioro funcional, limitación de actividades y reducción de la calidad de vida, así como discapacidad, subempleo, disminución de la productividad y costos médicos directos. En 1998, se estimó que los costos directos de atención médica atribuibles al dolor lumbar en Estados Unidos alcanzaron los 26.3 mil millones de dólares, y los costos indirectos relacionados con días laborales perdidos fueron considerables. Entre los trabajadores estadounidenses de 40 a 65 años, las exacerbaciones del dolor de espalda y la pérdida de productividad cuestan a los empleadores hasta 7.4 mil millones de dólares al año; los trabajadores con dolor lumbar crónico representaron el 71.6% de este costo. Detrás de estas estadísticas existen además otros costos laborales, como la necesidad de contratar y capacitar trabajadores de reemplazo, el efecto sobre la productividad de los compañeros de trabajo y la pérdida de tiempo libre. Además de la incomodidad, la inconveniencia y los costos sociales evidentes del dolor lumbar, un estudio transversal reciente sobre las comorbilidades relacionadas con el dolor de espalda encontró que, en comparación con una población de referencia normal, los pacientes con dolor lumbar presentaban significativamente más dolor cervical, dolor de espalda alta, dolor en los pies durante el ejercicio, cefalea, migraña, problemas de sueño, sensación de calor, ansiedad y tristeza o depresión. Este hallazgo llevó a los autores a concluir que los pacientes con dolor lumbar experimentan, en la práctica, un “síndrome” cuyo impacto va más allá del dolor espinal aislado. Aunque la investigación sobre dolor lumbar se ha enfocado principalmente en adultos jóvenes en edad laboral, existe evidencia clara de que el dolor de espalda es una de las quejas más frecuentes en personas mayores y una causa cercana de limitaciones funcionales y dificultad percibida para realizar actividades de la vida diaria (AVD). También constituye un factor de riesgo para discapacidad futura. Manejo del dolor lumbar Diagnóstico del dolor lumbar Existen amplias variaciones en las pruebas y rutinas diagnósticas, además de una gran diversidad de enfoques terapéuticos posibles y una considerable incertidumbre profesional respecto al manejo óptimo del dolor lumbar. Más del 85% de los pacientes que consultan inicialmente a un médico de atención primaria por dolor de espalda presentan dolor lumbar inespecífico, es decir, dolor que no puede atribuirse fácilmente a una enfermedad específica o a una anomalía espinal concreta. Los esfuerzos por identificar una fuente anatómica específica del dolor en estos pacientes a menudo no tienen éxito. Los discos intervertebrales, las articulaciones facetarias, los ligamentos, la fascia, los músculos y la duramadre de las raíces nerviosas han sido identificados como estructuras capaces de causar dolor lumbar. Sin embargo, solo las alteraciones de las articulaciones facetarias, los discos intervertebrales y las articulaciones sacroilíacas han demostrado de forma concluyente ser causas

Descompresión Espinal No Quirúrgica DRX9000 Para el Tratamiento del Dolor Lumbar Crónico

Joseph Pergolizzi, Charlotte Richmond, Martin Auster, Frank Florio, Jonathan Wilhelm Profesor asistente adjunto, Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins; Director de Investigación Clínica, NEMA Research Inc.; Profesor asistente, Departamento de Radiología, Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins; Director de Investigación Clínica, Axiom Worldwide, LLC; Big Sky Spinal Care Center. INTRODUCCIÓN El dolor de espalda afecta a millones de trabajadores en todo el mundo. La prevalencia del dolor lumbar se asocia con la cantidad de horas dedicadas a actividades repetitivas en el trabajo y con ocupaciones de alto riesgo. Ya en 1938 se consideraba que no existía otra condición que produjera mayor discapacidad y pérdida económica que el dolor lumbar (LBP). Esta afirmación sigue siendo tan válida hoy como lo era hace más de 70 años. Actualmente existen numerosas opciones terapéuticas, incluyendo tratamientos innovadores que continúan desarrollándose. Sin embargo, todavía existe poca concordancia sobre cuál tratamiento es el más apropiado o preferible: cirugía, tratamientos no quirúrgicos o terapias farmacológicas. Los resultados de la cirugía de columna son variables e impredecibles, además de estar asociados a riesgos quirúrgicos. Las guías clínicas basadas en evidencia recomiendan intentar tratamientos conservadores durante al menos dos meses —y con frecuencia por periodos más prolongados— antes de considerar una opción quirúrgica. Las guías de la American Pain Society sobre dolor lumbar han descartado algunas intervenciones como pruebas diagnósticas invasivas, diversas inyecciones espinales y cirugías de fusión en pacientes con dolor lumbar no radicular. Resultados de un estudio piloto utilizando descompresión espinal no quirúrgica, específicamente con el sistema DRX9000™ (Axiom Worldwide, Tampa, Florida), han mostrado resultados prometedores y sugieren otra alternativa terapéutica para el tratamiento del dolor lumbar crónico. Por ello, en este artículo se presenta el caso de una paciente con dolor lumbar crónico tratada exitosamente mediante descompresión espinal no quirúrgica con el sistema DRX9000®. PRESENTACIÓN DEL CASO Una mujer de 35 años acudió a una clínica ambulatoria en julio de 2006 quejándose de dolor lumbar. El dolor se acompañaba de entumecimiento y dolor recurrente en la pierna derecha. El médico tratante señaló que la condición de la paciente era crónica desde diciembre de 2004. Estos síntomas afectaban su capacidad para levantar clientes, actividad que formaba parte de sus responsabilidades laborales, y empeoraban al permanecer sentada o de pie durante periodos prolongados. La paciente pesaba 291 libras y medía 5 pies 8 pulgadas de altura. Su historial médico incluía dos accidentes automovilísticos ocurridos en 1994 y 2002. Una resonancia magnética de la columna lumbar realizada el 19 de julio de 2006 reveló una protrusión discal leve a moderada en el nivel L5/S1, desplazada hacia la derecha, que comprimía la raíz nerviosa S1 derecha. También se observaron cambios degenerativos leves con mínima protrusión discal en los niveles L2/L3 y L3/L4. Durante el examen inicial se observó un rango de movimiento lumbar limitado con dolor en todos los planos de movimiento, pruebas positivas de tensión radicular y disminución de la función sensitiva y motora en la extremidad inferior derecha. La paciente recibió 20 tratamientos con el sistema DRX9000® durante aproximadamente 5.5 semanas. Los parámetros iniciales del tratamiento comenzaron con una fuerza máxima de descompresión de 90 libras y una fuerza mínima de 45 libras. Al finalizar el tratamiento, los parámetros se ajustaron a una fuerza máxima de 110 libras y una fuerza mínima de 55 libras. La fuerza de descompresión se incrementó gradualmente en aumentos de 10 libras según el criterio del profesional de salud. El ángulo de tracción utilizado durante el tratamiento —que permite al médico ajustar el tratamiento según la región lumbar afectada— osciló entre 10 y 20 grados. Los tratamientos complementarios incluyeron estimulación eléctrica, aplicación de hielo y ejercicios terapéuticos. Al inicio del tratamiento la paciente reportó un nivel de dolor de 7 en una escala de 0 a 10. Al finalizar el protocolo terapéutico reportó un nivel de dolor de 1. También se observó una reducción significativa en la duración del dolor: inicialmente el dolor estaba presente el 75% del tiempo, pero al finalizar el tratamiento se redujo al 10% del tiempo. Durante la evaluación final se observó una mejoría en las pruebas de rango de movimiento lumbar: Flexión lumbar: de 42° a 58°   Extensión lumbar: de 12° a 26°   Flexión lateral izquierda: de 14° a 25°   Flexión lateral derecha: de 12° a 24° Las evaluaciones ortopédicas y neurológicas se consideraron normales. Una resonancia magnética de seguimiento realizada el 22 de septiembre de 2006 mostró una disminución en la protrusión discal en el nivel L5/S1 en las imágenes sagitales ponderadas en T2. DISCUSIÓN El sistema DRX9000® True Non‑surgical Spinal Decompression™ aplica fuerzas de distracción espinal mediante un mecanismo computarizado de retroalimentación que permite aliviar el dolor lumbar y los síntomas asociados con hernias discales, protrusiones discales, enfermedad degenerativa del disco, síndrome facetario posterior y ciática. Una revisión sistemática de la literatura científica revisada por pares concluyó que aún existen pocos datos disponibles para determinar si la descompresión espinal ofrece mayores beneficios que otros tratamientos no quirúrgicos. Sin embargo, los resultados de dos estudios recientes sugieren que el sistema DRX9000® es seguro y eficaz en pacientes con dolor lumbar de origen discogénico. En el primer estudio, de tipo retrospectivo, se evaluó la eficacia de la descompresión espinal no quirúrgica con DRX9000®. Se revisaron 94 expedientes clínicos correspondientes al periodo entre septiembre de 2005 y marzo de 2006 en cuatro clínicas ambulatorias. La puntuación promedio de dolor (VRS) disminuyó de 6.05 al inicio del tratamiento a 0.89 al finalizar. Resultados similares se observaron en un segundo estudio prospectivo multicéntrico no aleatorizado que evaluó la seguridad y eficacia del DRX9000® en pacientes con dolor lumbar crónico. En este estudio participaron 18 pacientes que recibieron un protocolo de 20 tratamientos durante seis semanas. Las evaluaciones incluyeron dolor, uso de analgésicos, funcionalidad, satisfacción del paciente, actividades de la vida diaria y seguridad. El puntaje promedio de dolor al inicio del tratamiento fue de 6.4. Después de dos semanas (10 tratamientos) el dolor se redujo en más del 50% y al finalizar el tratamiento el promedio